Mi experiencia trabajando en Río de Janeiro

Hola! Mi nombre es Adriana y en esta oportunidad quiero contarles mi experiencia trabajando en Río de Janeiro en 2025. Este año pasé por dos trabajos muy distintos en restaurantes, y creo que vale la pena compartirlos con quienes están pensando en aventurarse a buscar empleo en esta ciudad maravillosa de América Latina.

La verdad es que vivo en Brasil desde 2023, y en este tiempo tuve muchas experiencias laborales: algunas divertidas, otras más desafiantes. Me mudé con la ilusión de aprender un idioma nuevo, conocer gente, vivir en la playa y tomar agua de coco sin demasiadas preocupaciones. Pero déjenme decirles algo: esa vida soñada no duró para siempre. Y está bien, porque así también llegaron los aprendizajes.

No quiero asustar a nadie ni desanimar planes —todo lo contrario—. Mi objetivo es contar lo bueno, lo difícil y lo que nadie te dice sobre trabajar en Río, para que tengas información real cuando decidas dónde hacer temporada.

Contexto general de trabajar en Río de Janeiro

Si bien antes había trabajado en ciudades brasileñas más tranquilas, aquí quiero enfocarme en Río de Janeiro capital. Una ciudad enorme, vibrante y cosmopolita, que ofrece miles de oportunidades laborales… pero también presenta más competencia, más exigencias y algunos riesgos que hay que aprender a manejar.

 

Algo que me sorprendió es que Río no vive solo de verano y carnaval, como muchos creen antes de mudarse. Durante todo el año hay turismo, congresos, festivales y eventos internacionales. Eso hace que la gastronomía y el sector hotelero se mantengan activos casi sin pausa.

 

Ahora bien, conseguir trabajo no fue tan simple como esperaba. Hay más gente buscando, más requisitos y, en algunos casos, condiciones duras. Yo me puse algunos filtros para no aceptar cualquier cosa: que el restaurante quedara cerca de casa o tuviera buen acceso en transporte público, que ofreciera al menos una comida diaria, salario fijo y comisiones. Por suerte, en Brasil es común que los empleadores den ciertos beneficios como vale transporte, refección y porcentajes de ventas.

 

Por cierto, después de dos años viviendo aquí, ya hablo portugués con fluidez, algo que sin dudas me abrió más puertas.

Mi primera experiencia: Restaurante en Glória (Centro de Río)

El primer restaurante en el que trabajé estaba en el barrio de Glória, muy cerca de casa. Era un local tradicional y familiar, administrado por sus dueños desde hace décadas.
 
Mis tareas principales eran atender clientes, organizar el área de servicio y asegurar que todo estuviera impecable: utensilios pulidos, mesas listas y ambiente preparado.
 
Condiciones laborales:
•Horario fijo: 11:00 a 18:20 (con 1 hora de almuerzo).
•Salario: R$ 1.520.
•Vale transporte: R$ 260.
•Comisión: 7% de mis ventas, que rondaba los R$ 2.300 mensuales.
•Propinas extras: unos R$ 400.
•Refecciones: almuerzo y cena.
•Descanso: 1 dia a la semana + 1 domingo libre al mes.
 
Fue un trabajo tranquilo, aunque el ambiente era particular: los mozos llevaban más de 30 años allí, con reglas “a la antigua”. Al principio costó adaptarse, pero siempre el respeto fue mutuo. 
 
Al no ser un lugar turístico, la clientela era casi toda brasileña, lo que resultó perfecto para practicar portugués y ganar confianza en el idioma.

Mi segunda experiencia: Restaurante en Marina da Glória

El segundo restaurante fue totalmente distinto. Estaba en la Marina da Glória y atendía a un público más selecto: clientes de clase alta y turistas. Y el menú era con precios baste más elevado que el anterior. 
 
Fui contratada para el turno nocturno y allí surgió el primer problema: cuando salía del trabajo ya no había transporte público, así que tenía que gastar unos R$ 12 por viaje en moto taxi o aplicación diariamente para volver a casa. 
 
Mi función principal era ser cumin de bebidas (asistente de mozo), aunque a veces atendía mesas. En este restaurante para ascender a mozo había que memorizar el 95% del menú y aprobar pruebas semanales. Pasé bastante tiempo haciendo tareas de apoyo: pulir platos, cubiertos y mantener la dinámica de los salones.
 
 
Condiciones laborales:
•Turno noche: 16:00 a 00:20 (a veces más).
•Horario intermedio: 12:00 a 22:20 (con pausas de 2h) 
•Salario: R$ 1.620
•Comisión: sistema de puntos, con un promedio de R$ 2.400 mensuales.
•Propinas: centralizadas en caja, repartidas luego.
•Refecciones: almuerzo, cena y merienda.
•Descanso: 1 día a la semana + 1 domingo libre cada 6 trabajados.
•Carga horaria: más de 10 horas diarias.
 
El ambiente laboral era mucho más dinámico: muchos jóvenes, energía alta, organización empresarial clara. Aprendí rapidez, disciplina y atención diferenciada al cliente. Pero, siendo sincera, las jornadas largas no se compensaban tanto en salario. 
Comparación de mis dos experiencias en restaurantes en Río
 
Ubicación y acceso
•En un restaurante estaba muy cerca de casa, lo que facilitaba el transporte y el día a día.
•En el otro, aunque parecía bien ubicado, descubrí que salir de madrugada sin transporte público fue un gran desafío, lo que implicaba gastos extras en taxi o aplicaciones.
 
Tipo de clientela
•En el primero, la mayoría eran clientes locales, lo que ayudó muchísimo a mejorar mi portugués y adaptarme a la cultura.
•En el segundo, el público era más turístico y de alto poder adquisitivo, lo que exigía un servicio más formal y refinado.
 
Ambiente laboral
•En el restaurante más tradicional, el equipo llevaba muchos años trabajando junto, con costumbres más rígidas y un estilo “a la antigua”.
•En el más moderno, el ambiente era joven, dinámico y con capacitaciones constantes, lo que lo hacía más divertido pero también más competitivo.
 
Funciones y tareas
•En el primero, mis tareas eran más simples y directas: atención al cliente, organización de mesas y apoyo general.
•En el segundo, las funciones eran más variadas y exigentes: desde ayudar como cumin hasta aprender casi todo el menú de memoria para poder crecer en el puesto.
 
Horarios y carga horaria
•En un lugar tenía horarios fijos y una rutina estable, lo que me permitió organizar mi vida fuera del trabajo.
•En el otro, las jornadas eran largas e irregulares, con turnos que terminaban tarde en la noche y poco descanso.
 
Salario y comisiones
•En el primero, el salario fijo era más bajo, pero las comisiones y propinas directas sumaban bien y hacían la diferencia.
•En el segundo, el sueldo fijo era un poco mayor, pero el sistema de comisiones era más complejo y no siempre compensaba el esfuerzo.
 
Propinas
•En un restaurante las propinas eran personales y se recibían directamente, un ingreso extra muy valorado.
•En el otro, las propinas se centralizaban en la caja y luego se repartían, lo que daba menos control sobre lo que realmente ganabas.
 
Tiempo libre y descansos
•En el restaurante más tranquilo, los días libres eran más flexibles y fáciles de negociar.
•En el más exigente, los descansos eran escasos, con pocos domingos libres y horarios extendidos.
 
Lo que aprendí en cada experiencia
•En el primero, la calma del ambiente me permitió ganar confianza, practicar el idioma y adaptarme al ritmo laboral en Brasil.
•En el segundo, aprendí rapidez, disciplina y un estándar de atención más alto, aunque con un nivel de exigencia mucho mayor.
 
Conclusión personal
•Ambos trabajos me dejaron aprendizajes distintos: uno me dio estabilidad y práctica, el otro me exigió más pero también me hizo crecer.
•Al final, depende de lo que cada persona busque: tranquilidad y rutina, o desafío y aprendizaje acelerado.

Consejos prácticos para buscar trabajo en Río de Janeiro

1. ¿Dónde buscar?
 
•En mi experiencia, la forma más segura y efectiva en 2025 sigue siendo presentarse personalmente en el lugar. Nada reemplaza mirar a los ojos, conversar y sentir el ambiente.
•Un buen truco es usar Google Maps: eliges restaurantes o bares que te interesen y luego te acercas con tu currículum.
•No soy muy fan de las grandes páginas de búsqueda (Indeed, Infojobs, etc.), aunque existen. Lo que más me funcionó fue ir directamente.
•También hay grupos de Facebook y WhatsApp, pero atención: hay muchas estafas. Siempre confirma la seriedad del anuncio antes de enviar datos personales.
 
2. ¿Qué llevar al presentarse?
 
•Un currículum en portugués, breve y completo.
•Tu mejor actitud, energía positiva y disposición inmediata.
•Vestimenta sencilla pero prolija (no hace falta traje, pero sí ropa limpia y cuidada).
 
3. ¿Qué tan importante es el idioma?
•No necesitas hablar portugués fluido para empezar.
•Lo fundamental es la predisposición a aprender.
•Con el día a día, en un mes ya entendía casi todo, y eso me ayudó a crecer en el trabajo.
 
4. Documentos necesarios
 
•CPF: es lo primero que tienes que tramitar al llegar a Brasil.
•Cuenta bancaria: te la pedirán para depositar el salario.
•Carteira de Trabalho (digital): documento obligatorio para registrar el empleo.
 
5. Actitud ante todo
 
•En Río, la actitud puede abrirte más puertas que la experiencia.
•Ser puntual, proactivo y mostrar ganas de aprender vale oro.

Preguntas frecuentes

1. ¿Necesito hablar portugués fluido?
No, se puede empezar con lo básico. Lo importante es esforzarse en aprender.

 

2. ¿Se puede trabajar sin experiencia?
Sí, muchísimos restaurantes contratan sin experiencia. La clave es mostrar disposición.

 

3. ¿Cómo son las propinas en promedio?
En Brasil, lo habitual es que se cobre un 10% de servicio en la cuenta del cliente. Ese porcentaje suele repartirse: por ejemplo, en un trabajo yo recibía 7% y el resto iba a dueños, gerencia y cocina.

 

4. ¿Es posible trabajar solo por temporada?
¡Sí! De hecho, los restaurantes buscan mucho personal por temporada (verano, carnaval, feriados largos).

Conclusión

Espero que toda esta información te haya sido útil. Recuerda que lo que comparto aquí es mi experiencia personal, con decisiones que yo misma tomé en el camino. A veces trabajar en Río puede ser intenso y hasta duro, pero siempre vale la pena por lo que se aprende y las personas que se conocen.

Si te quedaste con alguna duda más específica o quieres saber detalles que no mencioné, déjamelo saber mediante un Mail. Estaré encantada de responderte y ayudar a que tu experiencia en Río sea más fácil y positiva.

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